SOBRE TRASTORNOS ALIMENTARIOS
Recientemente asistí en mi centro a una interesante charla sobre el problema de la anorexia y de la bulimia en el mundo juvenil.
No le damos demasiada importancia a este fenómeno, pero debemos de dársela. Los trastornos alimentarios afectan entre el 1 y el 3 por ciento de la población. Pensemos en un centro educativo con 400 estudiantes. Entre 4 y 12 son los adolescentes que allí estudian los que pueden verse afectados por alguno de estos problemas. Nos estamos refiriendo no a sobrepesos o delgadez, sino a anorexias y a bulimias.
Por cada diez personas afectadas, 9 son mujeres y una es hombre. Fundamentalmente afecta a "niñas" entre 10 y 20 años de edad.
Son personas "normales", como cualquiera de nuestros vecinos, amigos o compañeros. Suelen ser personas inteligentes, muy exigentes con ellos mismos (o mejor dicho con ellas mismas, pues fundamentalmente las afectadas son nuestras jóvenes).
La sociedad, la moda, el culto al cuerpo, los primeros escarceos amorosos... inciden en nuestras jovencitas y empiezan a hacer cosas raras: quieren ser perfectas. Se deprimen si no son admiradas. Con nada de lo que tienen en su armario se ven guapas, están feas, barrigonas, gordas...
No tienen hambre o "han comido antes" de sentarse con sus familias a la mesa, nos ponen escusas: "la mamá de Fulanita me ha dado mucho de merendar y ya estoy llena"... O se da una atracón de comer y sistemáticamente se va al baño o a la calle con cualquier escusa. Posiblemente se haya angustiado de tanto comer y lo compensa con vómitos forzados, o con diuréticos... Cuando nos damos cuenta estamos ante un grave problema, que no es sólo médico y que es difícil de resolver.
Por ello, como madres, como padres, como educadoras y educadores debemos de estar atentos a los signos que nos manifiestan nuestros jóvenes y estar prevenidos ante este tipo de conductas. Cuanto antes detectemos el problema, antes podremos poner a nuestras hijas (o a nuestros hijos) en manos de especialistas. En cualquier caso hay que tomárselo con serenidad: estaremos en mejores condiciones de pensar y de tomar decisiones acertadas.